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EL RETABLO
CERÁMICO DE LA SOLEDAD DEL PATIO PRINCIPAL DEL HOSPITAL DE MUJERES GADITANO |
| ALFREDO GARCÍA PORTILLO |
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Como comentamos en
nuestro artículo sobre el Vía Crucis del patio principal de este
edificio,
(VER) en su interior, existen numerosos retablos cerámicos, de
entre los que no pertenecen a los Vía Crucis, destaca este por su
antigüedad.
También al igual que los retablos del Vía Crucis, dispone de una guardilla o cenefa tridimensional, de color dorado en el centro y flanqueada por líneas azules, con unas dimensiones de aproximadamente 4 cm., está rematada en un medio punto, encontrándose dañada la figura de un ángel de los dos con los que se habían decorado las enjutas y que llevaban el escudo carmelitano. El material en que está realizada la cenefa es también barro vidriado. A diferencia de los paneles del Vía Crucis, se encuentra emplazado en el interior de un pequeño nicho en la pared y al no formar parte de las Vías Dolorosas, no dispone de medallón inferior. Las mediciones que hemos efectuado nos indican una altura de 104 cm. y una anchura de 67,5 cm, siendo el tamaño de los azulejos de 20 x 20 cm. Se encuentra situado a una altura de 165 cm. del suelo. Si tenemos en cuenta la época aproximada en la que se coloca en el patio, cabe destacar que solo existirían el Vía Crucis y este retablo, además dada su tipología muy similar, no sería descabellado pensar que en ocasiones formase como una decimoquinta estación y se rezase ante él una vez finalizado el acto.
En toda la obra
predominan los colores azules y dorados, encontrándose la imagen de
la Virgen acompañada de cuatro ángeles que portan diversos atributos
de la pasión. Los dos superiores sostienen los clavos y la corona de
espinas. Los situados a los pies de la figura una lanza, un martillo
y las tenazas. Por último cabe destacar que en la peana sobre la que
sitúa están representados un látigo y otros instrumentos para
proceder a la pena de azotes. Estos ángeles pasionistas, enmarcan y
escoltan la figura de la Virgen en su soledad. |
| Alfredo García Portillo. Cádiz. Junio 2008. |