Presentación   Glosario   Textos   Autores   Índices   Noticias   Colaborar   S O S   Otros   Mapa Web  
.
 
AZULEJOS HISTORIADOS PORTUGUESES EN LA IGLESIA
PARROQUIAL DE SANTA MARÍA MAGDALENA DE OLIVENZA
 ALFREDO GARCÍA PORTILLO Y ANDRÉS GONZÁLEZ LADERA
 

Si bien en 1297 y como consecuencia del Tratado de Alcañices, Olivenza pasaba a ser territorio portugués, en 1801 y como resultado de la llamada Guerra de las Naranjas y merced al Tratado de Badajoz, la población volvió a pertenecer a España. Durante el dominio portugués fue cuando la ciudad se fraguó como tal, así podemos observar diversos edificios tanto civiles como religiosos que lo atestiguan claramente, uno de ellos es la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, de estilo manuelino y comenzada a ejecutar en los albores del siglo XVI.


Vista general de la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena en Olivenza
 

En su interior se encuentran una serie de retablos cerámicos que pertenecen a la época de la azulejería portuguesa que va desde los inicios del siglo XVIII hasta las vísperas del terremoto de 1755, estos están realizados en azul cobalto sobre esmalte blanco. Se trata de azulejos historiados, con amplia influencia holandesa, lugar del que se exporta este tipo de representación.

Junto a la mayoría de las escenas existen azulejos de figura avulsa, que es el nombre con el se conocen a los azulejos con temas sueltos e independientes de las historias (flores, columnas, ángeles tenantes….).

Las obras pertenecen a distintos autores y son en su mayor caso de Manuel dos Santos (azulejos de la nave), existiendo algunos paneles anónimos, si bien en algunas ocasiones podemos ver la mano de Gabriel del Barco e incluso la de Antonio Oliveira Bernaldes.

Estudiaremos las distintas escenas historiadas siguiendo el esquema habitual de los comentarios iconográficos, es decir entrando por la puerta principal de la izquierda hasta concluir la salida por la puerta de la derecha.

 
CAPILLA DE SAN PEDRO

La Capilla de San Pedro muestra escenas relativas a la vida del santo, la lectura secuencial de las escenas debe realizarse de la siguiente forma: Primero el panel situado abajo a la derecha del espectador (Jesús camina sobre las aguas), luego debe continuarse en el sentido opuesto a las agujas del reloj (arriba derecha, arriba izquierda y abajo izquierda).

Las fuentes de estas escenas se encuentran como veremos en el evangelio de San Mateo y en los Hechos de los Apóstoles.
 

Vista general de la Capilla de San Pedro
 

Jesús camina sobre las aguas
 

En Mateo capítulo 14 se encuentra reflejado este episodio:

5 A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. 26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. "Es un fantasma", dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. 27 Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman". 28 Entonces Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua". 29 "Ven", le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. 30 Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor, sálvame". 31 En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?".

Son precisamente estas últimas palabras las que se encuentran inscritas en la leyenda en latín que se encuentra en la zona baja del retablo cerámico.
 

Institución de la Iglesia (Entrega de las llaves a san Pedro)
 

Encontramos la fuente en mateo 16: "18 Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. 19 Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".

Cristo le hace entrega de dos llaves, una de oro y otra de plata (la del poder de la absolución de los pecados y la del poder de excomunión).
 

Curación de un paralítico por San Pedro, junto a la puerta Hermosa.
 

Encontramos la fuente de esta escena en los Hechos de los Apóstoles, concretamente en el capítulo 3:

" 1 En una ocasión, Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la tarde. 2 Allí encontraron a un paralítico de nacimiento, que ponían diariamente junto a la puerta del Templo llamada "la Hermosa", para pedir limosna a los que entraban. 3 Cuando él vio a Pedro y a Juan entrar en el Templo, les pidió una limosna. 4 Entonces Pedro, fijando la mirada en él, lo mismo que Juan, le dijo: "Míranos". 5 El hombre los miró fijamente esperando que le dieran algo. 6 Pedro le dijo: "No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina". 7 Y tomándolo de la mano derecha, lo levantó; de inmediato, se le fortalecieron los pies y los tobillos. 8 Dando un salto, se puso de pie y comenzó a caminar; y entró con ellos en el Templo, caminando, saltando y glorificando a Dios. 9 Toda la gente lo vio caminar y alabar a Dios. 10 Reconocieron que era el mendigo que pedía limosna sentado a la puerta del Templo llamada "la Hermosa", y quedaron asombrados y llenos de admiración por lo que le había sucedido."
 

San Pedro liberado de la cárcel por un ángel
 

Traslado a la cárcel Mamertina, junto al foro romano, la misma cárcel a la que sería trasladado cargado de cadenas el caudillo galo Vercingetorix, San Pedro es encadenado, aquella noche un ángel se presentó ante él y le liberó de éstas. Encontramos también la fuente de esta escena en los Hechos de los Apóstoles y más concretamente en el capítulo 12:

"6 La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo comparecer, Pedro dormía entre dos soldados, atado con dos cadenas, y los otros centinelas vigilaban la puerta de la prisión. 7 De pronto, apareció el Ángel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El Ángel sacudió a Pedro y lo hizo levantar, diciéndole: "¡Levántate rápido!". Entonces las cadenas se le cayeron de las manos."

Las cadenas de San Pedro, pueden verse hoy en la Iglesia romana de San Pietro ad Vincoli.

 
LA CAPILLA DE SANTA LUCÍA

En el impresionante conjunto de escenas de la Capilla de Santa Lucía se identifican distintos pasajes del martirio de la santa. Se sigue  el repertorio basado el la Leyenda áurea de Santiago de la Vorágine en el siglo XII y más tarde ampliado.


Capilla de Santa Lucía (Vista General)

La unicidad de lectura de los paneles como veremos no es la misma para todos los conjuntos de retablos cerámicos que ocupan cada una de las capillas, así en este debe comenzarse viendo el superior izquierdo (según el espectador), en él se recoge el sueño de santa Lucía y seguir hacia abajo, para continuar luego arriba a la derecha y finalizar abajo a la derecha.
 

El sueño de Santa Lucía
 

Santa Lucía ha ido a visitar la tumba de Santa Águeda para implorarle la curación de su madre, Eutiquia, que desde hace ya cuatro años sufre hemorragias. Terminada la misa, la madre y la hija se postran en oración ante el sepulcro. Lucía se queda dormida y observa como Santa Águeda está rodeada de ángeles y se dirige a ella diciéndole "¿Lucía por qué me pides a mi lo que tu misma puedes darle a tu madre?. Lucía despierta y le indica a su madre que está curada. Decide entonces que deben vender todos sus bienes y darlos a los pobres en vez de tenerlos como dote para su boda.
 

Santa Lucía es azotada y humillada ante el cónsul Pascasio
 

Llegadas a su casa comenzaron la venta de todos sus bienes y el prometido de Lucía, una vez comprobado que el dinero se repartía en obras de caridad y no era para su dote decidió denunciar ante el cónsul Pascasio que eran cristianas. El cónsul pasó a interrogar a Lucía y al obtener solo respuestas que le indignaban ordenó que fuese azotada en su presencia.

Asistimos en este caso a una ampliación de la Leyenda Áurea que tuvo lugar hacia el siglo XV-XVI, pues el relato original obvia el tema siendo solo una amenaza del cónsul.
 

Santa Lucía y los bueyes
 

El cónsul Pascasio tras varias amenazas ordena que se convoque a todo el pueblo y sea atormentada en presencia de todos con cualquier clase de torturas hasta su muerte, intentaron mover a Lucía, pero no pudieron pues estaba fija al suelo con tal fuerza que llevarla de aquél sitio era imposible. Se ordenó entonces que fuera atada con cuerdas y que los hombres tirasen de ella (Santiago de la Vorágine habla aquí de mil hombres), cuando esto se llevó a cabo tampoco pudieron conseguir que se moviese. Sustituyeron a los hombres por parejas de bueyes y tampoco consiguieron su objetivo.
 

La hoguera de santa Lucía
 

El cónsul mandó entonces que se embadurnara su cuerpo de resina y pez y que fuese llevada a la hoguera hasta que pereciese. Pero aunque la madera ardía, ella no se quemaba.

Como vemos las escenas que se representan narran la leyenda de Santa Lucía antes de su muerte, atravesada por una espada.

 
LOS PANELES DE LA VISITA AL SEPULCRO Y DE LA ORACIÓN EN EL HUERTO

.

Visita al sepulcro de Cristo
 

Los azulejos más antiguos son los que se encuentran en la denominada Capilla del Señor Jesús, se trata de un conjunto de dos retablos situado uno frente a otro  que identificamos como "La visita al sepulcro de Cristo". Este panel representa como veremos a continuación el pasaje del evangelio de San Marcos, pues en el resto de los evangelios no son tres las personas que se dirigen al sepulcro.

Según el evangelio de San Mateo:

"28 1 Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. "

Según el evangelio de San Lucas:

"24 1 El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. 2 Ellas encontraron removida la piedra del sepulcro 3 y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús."

Según el evangelio de San Juan:

"20 1 El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. 2 Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto".

y según el evangelio de San Marcos:

"16 1 Pasado el sábado, María Magdalena, María, la madre de Santiago, y Salomé compraron perfumes para ungir el cuerpo de Jesús. 2 A la madrugada del primer día de la semana, cuando salía el sol, fueron al sepulcro. 3 Y decían entre ellas: "¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?". 4 Pero al mirar, vieron que la piedra había sido corrida; era una piedra muy grande."

Por lo tanto solo es el último de los evangelios citados el que habla de tres personas que acuden a visitar el sepulcro.

En frente del anterior retablo encontramos una Oración en el Huerto sin rúbrica pero que permite su identificación como de Antonio Oliveira Bernaldes, ya que se muestra un tronco de olivo cortado del que sale un brote, “firma” de dicho pintor en otras obras importantes como las del convento de Loios en Évora, existiendo también influencias de Gabriel del Barco del que fue discípulo. Los dos paneles deberían datarse a comienzos del siglo XVIII.

Otros dos paneles completan el conjunto de escenas historiadas, son las escenas de la cena en casa del fariseo y Jesús en casa de Marta y María, ambas escenas las mostramos a continuación y son narradas por los evangelios sinópticos.
 

La cena en casa del fariseo
 

Jesús en casa de Marta y María

 
CAPILLA DEL SEÑOR DE LOS PASOS

Vista general de la Capilla
 

La capilla del señor de los Pasos se decora con escenas pasionales, que en este caso deben leerse comenzando abajo por la derecha del espectador (El prendimiento de Cristo) y siguiendo el orden que marcarían las agujas del reloj, es decir continuando por abajo izquierda (La Oración en el huerto), arriba izquierda (La flagelación) y terminando arriba derecha con el descendimiento.

Todas estas escenas están inspiradas siguiendo esquemas de la pintura holandesa.
 

La oración en el Huerto
 

El prendimiento de Cristo
 

La flagelación
 

El descendimiento

 
CAPILLA DE SAN JOSÉ

Vista General de la capilla de San José
 

En cuanto a los paneles de la capilla de San José, según nuestras investigaciones los episodios están dedicados a la vida de San Juan de Dios.
 

 

San Juan de Dios llevando a sus hombros un haz de leña es alumbrado por dos ángeles
 

La escena representada, procede del relato de uno de sus biógrafos, fray Antonio de Govea, obispo de Sirene, que publica en 1659 “Vida y milagros del bendito padre Juan de Dios, fundador de la Orden Hospitalaria de los pobres enfermos”. En el se refleja un episodio de abnegada caridad digno de mención. El día de Navidad, el santo sube al monte con el mismo propósito que otros días, hacerse con un haz de leña para que los pobres del hospital se calienten. Aquél día hubo una tempestad y las tinieblas de la noche cercaron a San Juan de Dios, a pesar de ello, lejos de cejar en su empeño siguió bajando el monte con la leña, hasta encontrarse en profunda oscuridad. Cuentan que desde lejos se vieron bajar dos luces junto al santo que pese al viento no se apagaban, pero no alcanzaron ver a nadie junto a él, pues los ángeles solo se hicieron visibles al santo.
 

San Juan de Dios pidiendo limosna para los pobres del hospital
 

Eran frecuentes las ocasiones en las que el santo, descamisado, sin más ropa que la imprescindible y haciendo penitencia pedía por los pobres del hospital. En su deambular de un sitio a otro antes de que Granada le fuese "encomendada". En la escena una dama intenta paliar la desnudez del santo ofreciéndole su manto. También en varias ocasiones algunas damas le ofrecieron su ayuda, pero siempre San Juan de Dios anteponiendo el bienestar de los pobres y menesterosos de su hospital, renunciaba a la ayuda ofrecida al objeto de estar al lado de quienes más le necesitaban.
 

San Juan de Dios llevando a hombros al Niño Jesús
 

Aparición del Niño Jesús en el camino de Gibraltar a Granada a San Juan de Dios " que le impuso el sobrenombre de Juan de Dios y le señaló. En el panel este episodio se representa en dos planos, el más alejado refleja el momento en el que al santo estando sentado se le aparece el Niño Jesús, el santo le da sus alpargatas al ver que está descalzo y como quiera que el Niño no se las quiere poner, lo toma y lo carga sobre sus hombros (escena central), el Niño se revela ante él y le impone el nombre de Juan de Dios indicándole la ciudad de Granada como sede definitiva a su errático deambular.
 

Los hospitales de San Juan de Dios

 
LA CAPILLA DE LAS ÁNIMAS



 

Por último en la Capilla de las ánimas se muestran dos escenas en las que las almas que se encuentran en el Purgatorio pugnan por la Salvación definitiva. En el primero de los retablos es la Virgen del carmen la que salva a una de las almas y en el segundo es San Francisco de Asís, cabe destacar la costumbre dieciochesca de colocar entre las almas que penan a algún miembro del clero, así se muestra de espaldas y con tonsura eclesial a una de las ánimas que penan.
 

Virgen del Carmen y ánimas
 

San Francisco de Asís y las ánimas del Purgatorio
 

Textos: Alfredo García Portillo y Andrés González Ladera
Fotografías: Andrés González Ladera

 
 
Correo de la página:
retabloceramico@gmail.com