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RECUERDOS DE LA IGLESIA DE SAN ROMÁN: LOS RETABLOS CERÁMICOS DE ANTONIO MORILLA GALEA PARA LA COFRADÍA DE LOS GITANOS DE SEVILLA. |
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MARTÍN CARLOS PALOMO GARCÍA |
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Los retablos cerámicos son testigos públicos en muchas ocasiones de la historia de nuestras Hermandades. En el caso de traslados de sede canónica con carácter definitivo, suelen optar por dejar adosado el azulejo en el templo de procedencia, pues cualquier intento de despegarlo suele acarrear roturas y desperfectos. En este caso se encontrarían por ejemplo los retablos de la Virgen de la Estrella en San Jacinto o el Santísimo Cristo de la Buena Muerte en La Anunciación. En otras ocasiones una Hermandad que se traslada y no tiene intención de desmontar el retablo de su Titular se encuentra con la desagradable sorpresa de que lo mandan retirar y a duras penas lo recupera para el templo de destino. Este sería el caso del retablo de la Virgen del Subterráneo antaño adosado a la Capilla de la Misericordia y hoy en Los Terceros. Por último, contemplaremos el caso de la Hermandad de Los Gitanos, que por obras dilatadas en el templo de San Román en los años noventa tuvo que asistir al lamentable incidente de un incendio tras la tapia de cerramiento de obras que destrozó en una gran parte al retablo de Nuestro Padre Jesús de la Salud. Este hecho motivó el replanteamiento de la Junta de Gobierno de la Hermandad presidida por entonces por D. Juan Miguel Ortega Ezpeleta sobre la continuidad de dichos retablos en la fachada, coincidiendo en el tiempo con su cambio al nuevo templo del exconvento del Valle.
El palio de María Santísima de las Angustias se recoge en San Román. A los lados de la puerta podemos ver el emplazamiento original de los dos retablos. Esta foto fue tomada en la década de 1980. Nos remontamos al año 1953, en el que la Hermandad celebraba su segundo centenario fundacional, y con tal motivo acordó encargar sendos retablos cerámicos de sus titulares para la fachada de San Román. Se encargaron al pintor ceramista Antonio Morilla Galea (1910-2000), que en estos años inició una etapa artística en solitario tras el cierre de la Fábrica Nuestra Señora del Carmen, en la calle Alfarería, 17, en la que trabajó junto a su primo Francisco Morilla Serrano (1894-1971). La bendición del retablo del Señor tuvo lugar el 27 de marzo de 1955 Domingo de Pasión, a la vez que las obras de reforma de la Capilla (1) y el de la Virgen a principios de septiembre del mismo año, coincidiendo con el triduo a la Santísima Virgen que comenzó el día 8. No podemos afirmar por el momento que fuera el 8 de septiembre el día exacto de su bendición porque en El Correo de Andalucía del 7 de septiembre de 1955 especifica que con motivo de celebrarse el día 8 la festividad de la Virgen de las Angustias tendría lugar un Triduo los días 8, 9 y 10, el domingo Función Principal y a las 8 de la noche saldría la Virgen en Rosario por las calles de la feligresía. Por tanto, estimamos más probable la fecha de la Función Principal. La gestión de la colocación de los retablos fue llevada por el entonces Mayordomo D. Antonio Lérida y Vargas, que proporcionó al ceramista una fotografía de Manuel Albarrán del Cristo y una de Haretón de la Virgen, haciéndose constar en la base de las columnas salomónicas que flanquean la hornacina los años conmemorados, 1753 y 1953. Las imágenes se albergan en hornacinas simuladas con fondos de dosel de damasco rojo, completándose la decoración con faroles de cerrajería artística.
El retablo del Cristo de la Salud en su estado original en la fachada de la iglesia de San Román. El de la Virgen presenta la singularidad de que representa a la imagen con la cara inclinada hacia el lado contrario de como es en la realidad, para que mirara hacia el Cristo. Luce la corona que le regaló en 1941 la Hermandad de la Macarena, por ser su Camarera la hija del General Queipo de LLano, que a su vez había adquirido a la señora viuda de Flores (2).
Retablo de María Santísima de las
Angustias en San Román Como dijimos antes, a principios de los años noventa la Hermandad de los Gitanos inicia un largo exilio del templo de San Román por unas interminables obras. Durante años la fachada principal quedó bordeada por una valla de mampostería que a duras penas nos permitía contemplar los bellos retablos cerámicos, rodeados de toldos y andamios, único recuerdo de la Hermandad en su barrio. Un luctuoso suceso tuvo lugar la madrugada del martes 10 de noviembre de 1999 que afectó al retablo de Nuestro Padre Jesús de la Salud. La valla antes citada servía de cobijo para indigentes, los cuales hicieron fuego que prendió a materiales de obra, extendiéndose las llamas hasta alcanzar el azulejo, desprendiéndose o siendo afectado el esmalte de numerosas piezas aunque milagrosamente el rostro de la imagen no se vio afectado (3). En los primeros días de diciembre fueron desmontados los dos retablos cerámicos y trasladados a la Casa de Hermandad, quedando pendiente de estudio su posible restauración, a la vez que se retiró la valla. Lástima que ésta no hubiera sido retirada antes, pues de haber sido así este suceso no habría ocurrido.
Estado en el que quedó el retablo del Cristo de la Salud tras el incendio. La Hermandad ocupa su templo actual desde 1999. En esas fechas, con el retablo de la Virgen desmontado y el del Señor en espera de decidir sobre su restauración, acuerdan ejecutar nuevos retablos cerámicos para la fachada del nuevo templo, que fueron bendecidos el domingo 6 de febrero de 2000, tras la Función Solemne a la Virgen de las Angustias, por el Rvdo. D. Jerónimo Valpuesta Güeto, siendo aún Hermano Mayor el Sr. Ortega Ezpeleta (4). Pocos meses después se colocaría en el atrio interior el retablo de la Virgen. El del Señor de la Salud se colocaría justo enfrente, sobre la pared donde está el mostrador de la venta de recuerdos, en el año 2004, tras encargar la Junta de Gobierno presidida por D. Francisco Vargas su restauración al pintor ceramista José Gómez Clérigo, que tuvo que ejecutar de novo las tres cuartas partes inferiores, justo hasta llegar al rostro bendito del Nazareno. |
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Situación actual de
los retablos cerámicos en el interior de la sede canónica de la
Hermandad, |
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De San Román
nos quedan los testimonios gráficos de esas mañanas de Viernes
Santo abarrotada la plaza para ver entrar a esta señera cofradía.
En el año 2004, ya reinaugurado el templo, fueron colocados en el
lugar que ocuparon sendos retablos modernos de San Román y Santa
Catalina.
Imagen actual de la fachada de la Iglesia de San Román, donde los retablos cerámicos de san Román y Santa Catalina, ocupan el lugar donde antaño estuvieran los de la virgen de las Angustias y Nuestro Padre Jesús de la Salud. Para los nuevos sevillanos, que no conocieron el ambiente cofrade de ese lugar tan emblemático, hemos querido mostrar en esta colaboración todo lo que hemos podido recopilar en torno a la historia, las venturas y desventuras de dos valiosas obras de la azulejería cofrade. |
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NOTAS.-
(1)
El Correo de
Andalucía, 29 de marzo de 1955 |
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Texto: Martín Carlos
Palomo García |