|
Localización: El Cortijo está
situado en la carretera de Utrera a Arahal (A-394), junto al cruce
con la A-360 entre Sevilla y Morón de la Frontera.
Descripción: El cortijo está dedicado a San Jorge, con la advocación
del Algarvejo (Algar viejo? Cueva vieja?). Durante los siglos XVI y
XVII fue convento de la Compañía de Jesús.

Propiedad: Según el escudo de
armas que figura en el frontispicio, perteneció al Ducado de Alba, y
la leyenda identificativa de la Casa: “Tu in ea et ego pro ea" (("Tú
en ella y yo por ella). Este lema perteneció a los primeros
fundadores del Ducado, los Álvarez de Toledo, y resalta el espíritu
de quienes viven allí y proclama que es un lugar que está abierto al
visitante.

LOS RETABLOS
Llama la atención la colocación de cuatro advocaciones: Inmaculada
Concepción, San Jorge, San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola.
Se trata de paneles de grandes dimensiones, colocados, junto al
escudo de armas, en la misma línea sobre el frontal del acceso al
patio del señorío. Están enmarcados doblemente: primero con una
recuadro liso, en cobalto, y luego remarcado por una cenefa
colorista.
Todos tienen las mismas medidas y el mismo número de azulejos. Se
trata claramente de una obra ideada, en su conjunto, como una
unidad, realizada, seguramente, por el mismo taller y por el mismo
pintor. No está firmada ni datada, pero a nuestro juicio se trata de
obras trianeras del S. XVII.

INMACULADA
Panel de 35 azulejos (¿12,5 x 12.5?, pintada con dos óxidos
colorantes solamente: azul y ocre; sobre un modelo iconográfico
típico en el que se observan los iconos de las letanías lauretanas.
Coronan la imagen doce estrellas.
Su estado de conservación es regular, aunque no se observan grandes
desperfectos. Los que tiene parece ser frutos de roturas del
vidriado en algunas uniones de los azulejos, bien por efectos de las
inclemencias del tiempo o bien por haberlos tenido que reponer en
algunas de las obras de mejoras de los muros.

SAN JORGE
Panel de las mismas características que el resto. Compuesto de 35
azulejos (¿12,5 x 12.5?, pintado con tres óxidos colorantes
solamente: verde cobre, azul y ocre;
El dragón (¿dragona?) es una figura extraña, alada, con pico de ave
y dentado. Destaca el airoso doncel blanco con atalajes y adornos
sencillos. En la parte izquierda aparece pintada la dama a la que
rescata el santo de las garras del dragón.
Su estado de conservación es regular, aunque no se observan grandes
desperfectos. Los que tiene parece ser frutos de roturas del
vidriado en algunas uniones de los azulejos, bien por efectos de las
inclemencias del tiempo o bien por haberlos tenido que reponer en
algunas de las obras de mejoras de los muros.

SAN FRANCISCO JAVIER Y SAN IGNACIO DE LOYOLA
Paneles de 35 azulejos (¿12,5 x 12.5?), de las mismas
características que el resto del conjunto, pintado con tres óxidos
colorantes: verde cobre, azul y ocre;
Su estado de conservación es regular, aunque no se observan grandes
desperfectos. Los que tiene parece ser frutos de roturas del
vidriado en algunas uniones de los azulejos, bien por efectos de las
inclemencias del tiempo o bien por haberlos tenido que reponer en
algunas de las obras de mejoras de los muros.
En el de San Francisco Javier, por la coloración diferente de los
marrones, parece que han sido “rehechos” tres azulejos del cuerpo de
la imagen, no consiguiéndose la misma tonalidad en la pintura.
En el de San Ignacio, la pieza
número 27 no casa con el resto del dibujo.

VER LAS
FICHAS DE LOS RETABLOS
|