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EL RETABLO CERÁMICO DEL CACHORRO DE MANUEL ARELLANO
BOLETÍN "MEDIATRIX".
ENERO-MARZO 1995. NÚMERO 30 |
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Sabida es la tradición ceramista del barrio de Triana desde hace muchos siglos, teniendo sus épocas de máximo apogeo en el XVI y XVII y resurgiendo con fuerza a principios del actual, con la aparición de numerosas fábricas que sembraron de obras de arte buena parte de Andalucía y de España.
Dentro de la producción ceramista de esta última época tienen un lugar importante los llamados retablos de azulejos, tan abundantes en nuestra ciudad usados especialmente por las Cofradías para que los fieles y devotos pudieran orar ante una reproducción en azulejos de su Imagen Titular, fuera del horario de cultos. Uno de los iniciadores de la realización de estos retablos de azulejos callejeros fue el sevillano D. Manuel Arellano y Campos nacido el 7 de abril de 1858. Aprendió el oficio con su padre el pintor y ceramista D. Manuel Arellano y Oliver. Al mismo tiempo recibió clases del pintor D. Eduardo Cano en el Museo de Bellas Artes, donde entonces se encontraba la Academia. Trabajó más tarde para diversas fábricas de cerámica, como las de Francisco Díaz, Manuel Soto y Tello, La Cartuja, Mensaque y Viuda de Gómez. Su vocación política le llevó a ser concejal del Ayuntamiento de Sevilla en 1903, muriendo tres años más tarde en Badajoz donde había acudido a visitar a su padre enfermo y ser contagiado por éste de su enfermedad infecciosa.
Dibujo de la fachada de la antigua Capilla del Patrocinio donde Su obra más conocida, y realizada en sus últimos años, se fecha imprecisamente hacia el 1900, y es el retablo de azulejos de nuestro Titular el Stmo. Cristo de la Expiración, que posee nuestra Hermandad en la fachada principal. Está firmado (M. Arellano), figurando asimismo el nombre de la fábrica donde se realizó (Viuda de Gómez). En fecha indeterminada debió ser donado a la Hermandad, que el 25 de Octubre de 1923 lo instala en la fachada de las dependencias y almacenes de la Hermandad, justo donde ahora se encuentra la nueva Capilla. Estaba albergado por un magnífico retablo de ladrillos que diseño nuestro hermano el arquitecto D. Aurelio Gómez Millán (cuyos honorarios regaló a la Hermandad) y realizó el albañil D. José Gómez.
Diseño del arquitecto D. Aurelio Gómez Millán para el azulejo a su llegada a la Hermandad en 1923 Cuando se comienza a construir el actual Templo del Patrocinio, el retablo se desmontó perdiéndose la orla de ladrillos y trasladándose a la fachada de la Casa Hermandad. Entonces debió ocultarse la fecha del mismo en su colocación, pues se observa que todos los azulejos de los extremos de la obra se encuentran ocultos casi en la mitad de la superficie. La Imagen de nuestro Stmo. Cristo se observa de cuerpo entero, en una vista de tres cuartos desde la derecha de la misma, y en la antigua cruz, con casquetes dorados. El fondo es un cielo con nubarrones al atardecer tan característico del Viernes Santo, y al final se ve una ciudad que más nos parece Nueva York que Jerusalén, pues las siluetas de los edificios se nos asemejan a rascacielos.
Vista del azulejo en su ubicación original, antes de construirse el nuevo templo entre 1947 y 1960 El Cachorro aparece en esta obra con Corona de espinas y Potencias, como entonces era habitual, y éstas últimas son muy características, con una estrella de gran tamaño en la galleta, y son las mismas con las que el Cristo aparece en la Medalla de la Hermandad. Pero lo que nos llama la atención es que estas Potencias no pertenecen al patrimonio de la Hermandad actualmente, desconociéndose su paradero. Joaquín Ossorio Martínez Fotografías tomadas del libro "Antecedentes Históricos de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Patrocinio", de Manuel Macías Míguez. Sevilla, 1982 |