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ADÁN Y EVA. LA EXPULSIÓN DEL PARAÍSO TERRENAL |
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El azulejo, que encontramos en la Capilla del Nazareno de Santa María de la ciudad de Cádiz tiene su fuente en el libro del Génesis (Gén.: 3: 22-24) y muestra a Adán y Eva en el momento en que el querubín que custodia la entrada del Paraíso los expulsa obedeciendo el mandato de Dios, que castiga así la desobediencia de ambos. En primer plano y camuflada sobre un tronco se muestra la serpiente tentadora, artífice del engaño (curiosamente en un mito cretense citado por Apolodoro, las serpientes disponían de una hierba de la inmortalidad). El libro del Génesis dice en su capítulo 3: "22 Entonces Yavé Dios dijo: “¡He aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal. Ahora, pues, cuidado, no alargue la mano y tome también del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre!.” 23 Y lo arrojó Yavé Dios del jardín de Edén, a labrar la tierra de que había sido tomado. 24 Expulsó al hombre y puso delante del jardín de Edén un querubín, que blandía flameante espada, para guardar el camino del árbol de la vida.” Según las distintas traducciones de la Biblia esta espada flamígera es a veces un remolino que dispara rayos e incluso “una llama de espada vibrante”.Los querubines son mencionados en distintos libros de la Biblia como sostenedores del trono de Dios e incluso los que tiran de su carro, como sucede por ejemplo en el libro de los Salmos y en el de Ezequiel. En este caso puede apreciarse una influencia egipcia y asiria (son los sedu, lahmu y qaribu representaciones de distintas formas que se situaban a la puerta de los palacios reales y templos al objeto de impedir el acceso a los malos espíritus). La espada es el rayo, el arma potente de Dios, los asirios representaban a Adad con su espada de fuego o unos dardos encendidos. La residencia de la inmortalidad está protegida por el rayo. Las representaciones primeras simbolizan al propio Dios expulsando a Adán y Eva del Paraíso, será a partir del siglo XI cuando la figura de Dios comience a ser reemplazada por la de un ángel, en este siglo podemos encontrar el motivo aludido en las puertas de bronce de Hildesheim. En los Países Bajos lugar del que procede este azulejo, fue un tema de representación frecuente en la decoración de reclinatorios durante el siglo XVII.
Según las leyendas que proliferaron en la Edad Media, en la isla de
Ceilán se mostraba un lago surgido de las lágrimas de Adán y Eva
tras la expulsión del Paraíso, existiendo representación en la
miniatura francesa (Libro de las Maravillas). Siguiendo los mitos
hebreos (Yalqut Gen. 34), la expulsión será el primer viernes tras
el día en que los dos habían sido creados y se había producido su
pecado. Al día siguiente Adán pidió compasión a Dios y acudió al río
cuyas aguas bajaban con mayor ímpetu, lugar en donde hizo penitencia
durante siete semanas, hasta que su cuerpo quedó blando como una
esponja. Uno de los mitos que influyen como fuentes en este de la
expulsión del Paraíso es el persa de Meshia y Meshiane, que al
principio solo se alimentan de frutos, pero el demonio Ahriman los
induce a negar Dios, perdiendo entonces su pureza. |
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PIEZAS CATALOGADAS DE ESTA ESCENA |
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