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LEOPOLDO DI BATTISTINI

De acuerdo con los registros del Archivo del Municipio de Jesi, provincia de Ancona, Italia, el pintor y ceramista Leopoldo Luigi Battistini nació el dia 12 de enero de 1865 en aquella localidad. Declaró posteriormente ser profesor de dibujo ornamental cuando emigra a Portugal en el mes de junio de 1889. Contrajo matrimonio en nuestro país con una joven de nacionalidad portuguesa, Clotilde Pinto de Carvalho, en la parroquia y villa de Oliveira de Azeméis el 10 de agosto del año 1899 según el registro parroquial. Esta boda terminaría en divorcio, anunciado el 20 de julio de 1912, de acuerdo con la sentencia dictada en el juicio del Juzgado nº4 de la comarca de Lisboa. Leopoldo Battistini vivió en nuestro país cerca de 47 años, desde 1899 hasta la fecha de su muerte, que ocurrió el 4 de enero de 1936 en la ciudad de Lisboa, donde residía. Fue enterrado en el cementerio del Alto de S. Joao (San Juan), lugar en el que se le rindió homenaje fúnebre con ocasión de la inauguración de su panteón. En esta ceremonia estuvieron presentes o se hicieron representar diversas entidades, tales como el Municipio de Lisboa, autoridades y colonia italiana de Lisboa, la Escuela Industrial Marqués de Pombal, la Sociedad Nacional de Bellas Artes, la Asociación de Arqueología, la Asociación Industrial y Comercial de Lisboa, discípulos y amigos del artista. La bendición del panteón fue dada por el reverendo de la iglesia de Loreto.
 

Retablo de San Gonzalo de Lagos, en Faro (Algarve). Portugal. 1930


El artista recibió a lo largo de su vida algunas condecoraciones relacionadas con el desempeño de las artes: en 1902 la Ordem de S. Tiago (Orden de Santiago), en 1908 la Comenda da Coroa de Itália (Condecoración de la Corona de Italia), en 1924 la Stella al Merito del Lavoro All’Estero (la Estrella al Mérito del Trabajo en el Extranjero) y aún en 1935 la Ordem Portuguesa de Mérito Industrial. Recibió varias medallas por la participación en exposiciones artísticas realizadas en Portugal a partir de 1895, como las del Gremio Artístico y de la Sociedad Nacional de Bellas Artes y en el extranjero, en España, por la exposición iberoamericana de Sevilla, realizada en esta ciudad en 1929, donde le fue atribuida la “Medalla de Oro a Leopoldo Battistini, Pintor de Azulejos” y “por su colaboración en la construcción del Pabellón de Portugal” y en Italia, en la exposición de Jesi, medalla de oro en 1902 y medalla de bronce del Ministerio de Instrucción Pública en el mismo año. Leopoldo Battistini presentó trabajos realizados con los alumnos, de acuerdo con las normas curriculares de aquel tiempo, en el Museo Industrial de Oporto, luego al final de su primer año lectivo, en el cual destacó. Expuso a título individual en los Saloes do Século e da Ilustraçao Portuguesa (Salones del Siglo y de la Ilustración Portuguesa) en los años 1907, 1914 y 1917. En lugar desconocido después de 1917 realizó una exposición conjunta con materiales cerámicos de la Fábrica del Cavalinho y otros ligados a las artes tradicionales portuguesas –según catálogo- repitiendo la experiencia de 1917, donde ya es conocida la presencia de piezas de aquella fábrica al lado de sus cuadros, en la Ilustraçao Portuguesa (Ilustración Portuguesa). Participó en exposiciones de cerámica en el Museo Arqueológico do Carmo con materiales realizados en la Fábrica de Cerámica Constancia, con la participación de Viriato Silva en 1924, 1928 y 1930 y, a título póstumo, en 1937. Sin atribución de premio que se sepa, participó también en la Exposición Internacional de Venecia en 1897 y de Milán de 1927.

Leopoldo Battistini se presentó como candidato, al lado de otros colegas italianos, a uno de los puestos ofrecidos por el Gobierno Portugués a través de la Legaçao (delegación) de Roma, en mayo de 1888, según los anuncios divulgados en la prensa italiana. Presentó para la ocasión certificados de cursos obtenidos en el Instituto Técnico de Jesi, del Instituto de Bellas Artes de Florencia al que añadió en 1889 el del Instituto de Bellas Artes de Roma. Dio clases dos años en su tierra natal antes de entrar en el Instituto de Bellas Artes de Florencia. Ingresa en el servicio del Gobierno Portugués después de una repesca realizada (al año siguiente al del concurso oposición) entre los candidatos que quedaron y que habían respondido a la propuesta de trabajo del gabinete de Emidio Navarro habiendo quedado Battistini, de acuerdo con el listado de aquel momento, en tercer lugar dentro del segundo grupo de opositores y del cual formaba parte Nicola Bigaglia. Por delante de ellos quedaron Cesare Janz, Silvestro Silvestri y Cesare Formilli que habían sido contratados inmediatamente y volvieron enseguida, en 1888, para Portugal. Las razones que están en el origen de la venida de Leopoldo Battistini a nuestro país deben encontrarse en cuestiones económicas y sociales de su familia, de ascendencia aristocrática, la cual se ve más empobrecida y tradicionalista y en la que él era hijo primogénito. Desde Portugal Battistini enviará periódicamente parte de su salario para costear los gastos domésticos en la lejana patria. Estos aspectos condicionaron la vida psicológica de Leopoldo Battistini y marcaron inevitablemente su comportamiento futuro.

Colocado en la Escuela Industrial Avelar Brotero, en Coimbra, inició su servicio en el año lectivo 1889/90 desempeñando allí funciones docentes hasta el final del año lectivo 1902/03. Tuvo como directores a Antonio Augusto Gonçalves y por un corto periodo de tiempo a Albino Augusto Manique de Melo. El primer director se convierte en un referente para Battistini debido a su papel dinamizador de las artes tradicionales junto a la clase obrera y artesanal locales a través de la Escola Livre das Artes do Desenho (Escuela Libre de las Artes del Dibujo), funcionando en la Torre de Almedina y después de la Escuela Brotero. Igualmente conoce a su llegada otra gran figura de la vida cultural e intelectual de Coimbra, el Dr. Joaquim Martins Teixeira de Carvalho o simplemente Quim Martins, de los cuales se acordará siempre. Finalizados los cinco años que lo mantenían sujeto al compromiso firmado con el Gobierno Portugués decidió continuar en nuestro país permaneciendo en Coimbra, tal vez debido a los lazos de amistad y de buena acogida intelectual que obtuvo de la comunidad local, en concreto de Manuel da Silva Gaio, Eugenio de Castro, Afonso Lopes Vieira, Antonio Nobre, Sidonio Pais y otros cuya vida académica transcurrió en Coimbra, como D. Tomás de Noronha, D. Vicente de Amoso y Pad-Zé. Por conocimiento directo o debido a la influencia de alguno de estos amigos amplió su campo de relaciones, en las cuales se incluyen los hermanos Arroio, Joaquim de Vasconcelos y otros. Tuvo como colegas a algunos profesores extranjeros con los cuales se palpa un ambiente de sana camaradería y amistad duradera, como la que estableció con el ingeniero Charles Lepierre y su familia, a cuyo hijo apadrinó, o con Hans Dickel que tenía en Battistini a un compadre también. Mantuvo siempre contacto a lo largo de su vida con el arquitecto Nicola Bigaglia, ilustre italiano que realizó obras en Portugal, con el que colaboró en algunas actividades artísticas y de restauración. Fue profesor de dibujo y pintura en el Colegio de las Ursulinas en Coimbra durante varios años.

Viene para Lisboa en el año lectivo 1903/04, para la Escuela Industrial Marqués de Pombal, en Alcántara, donde trabajará bajo la dirección de Carlos Adolfo Marques Leitao hasta el final de su carrera de profesor en 1930. Una vez en Lisboa, se aproxima a la comunidad italiana que frecuentaba la iglesia de Loreto incluido el cuerpo diplomático. Se le insta a restaurar las obras de pintura de aquella institución religiosa y a crear obras propias, por lo que ejecutó por encargo el cuadro O Aparecimento da Virgem a Santo António (La aparición de la Virgen a San Antonio), tema que se circunscribe en un clima de buenas relaciones entre las dos culturas latinas. Desarrollará actividades ligadas al campo artístico con otro italiano; el escultor y cincelador de metales G.B. Christofanetti. Mantendrá las relaciones iniciadas en Coimbra y entrará en contacto con otros círculos de amigos, merecen especial mención Antonio Correia de Oliveira y Afonso Dornelas, éste seguramente responsable de su entrada en la Asociación de Arqueólogos y Arquitectos Portugueses y su consejero sobre estudios de Historia y Heráldica nacionales. El Dr. José de Figueiredo y el grupo de Amigos do Museu das Janelas Verdes (ventanas verdes), así como Joaquim Leitao y otros miembros de la Academia de las Ciencias, serán referencias permanentes. Fuera de los círculos académicos y culturales estableció una amistad duradera con el cirujano de buena reputación Dr. Francisco Gentil y con el Dr. Gomes da Motta. María de Portugal se dedicará a él hasta la muerte, desde el año 1915 cuando él le pintó el primer retrato. Ella será la heredera de su fábrica de cerámica. Con las dificultades resultantes de los cambios políticos pierde el amigo, rey y artista D. Carlos de Bragança, de quién hizo el retrato que se encuentra en la Sala de los Capelos de la Universidad de Coimbra y años después recupera al antiguo colega y amigo Dr. Sidonio Pais. Comienza a frecuentar el Ribatejo alrededor de 1917 y de esta región dejará recuerdos del paisaje, los tipos y las costumbres en algunas de sus obras. Entró por arrendamiento en el espacio del Monasterio de San Vicente de Fora posiblemente en 1912 y de allí fue expulsado con la retirada de muchos de sus bienes, acusado de monárquico y sidonista en 1921.

En un deseo de volver a empezar y de lucha contra la adversidad accede en aquel año a la posesión de la Fábrica de Cerámica Constancia como socio mayoritario, en asociación con el artesano Viriato Silva y el italiano Francesco Stella, trabajando con su más profunda pasión la cerámica, en un gesto de recuperación de antiguos sueños a los que no son ajenos los ideales ruskinianos o el ejemplo de Morris acontecido en Gran Bretaña. Leopoldo Battistini trabajó las artes plásticas bajo modalidades y técnicas distintas, llegando a ser destacado en la pintura a pastel, modalidad en la que fue considerado un especialista después de Pillement en nuestro país, además del óleo, del gravado y de las técnicas de cerámica, en azulejo, majólica y técnica de los della Robbia. Algunos estudios de sus cuadros que figuraban en las exposiciones realizadas en Lisboa, mencionadas anteriormente, se encuentran en la Sala Museo que lleva nombre, en la Escuela Secundaria Marqués de Pombal, hacia donde se encaminaron por donación a aquella institución, primero en 1969 por Maria de Portugal y después con ocasión de la muerte de esta ceramista y amiga de Battistini en 1971.

Conviene tener en cuenta que varias piezas, sobre todo de cerámica, que allí están atribuidas a Battistini no son de su autoria sino de sus discípulos, concretamente de la propia Maria de Portugal que, por razones no estudiadas, las hizo pasar como si fuesen del maestro. Siempre deficitario en términos materiales se ganó, según los relatos existentes, buenas amistades y la admiración de los portugueses que, siempre hospitalarios, reconocían aún así en Battistini un caballero, una persona de gusto refinado y un hombre de cultura.

Fuente:  De Oliveira Lázaro, Maria Alice. "Leopoldo Battistini: Revisión biográfica". 2007. Traducido del original en portugués por Vicente Blanco Fernández.

 
 
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