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Pintor cuya trayectoria
profesional se desarrolló en Sevilla, entre finales del siglo XIX y la primera
mitad del XX, y aunque su principal faceta creativa la desarrolló en el campo de
la pintura al óleo y las artes decorativas, en el primer cuarto de la pasada
centuria tuvo actividad como pintor ceramista en una de las afamadas fábricas de
cerámica afincada en el barrio de Triana.
El
pintor Manuel Cañas en una fotografía tomada en Madrid a los sesenta años
Manuel Cañas nació en
Madrid, en la calle de San Marcos nº 4, el 16 de Diciembre 1.869, siendo
bautizado en la desaparecida iglesia de San Luis el 21 de Diciembre de 1869.
Hijo de Manuel Cañas Ramírez, natural de Jaén y de Sandalia Martínez León,
natural de Jadraque (Guadalajara), siendo el más pequeño de tres hermanos.
El
pintor con su esposa y sus seis hijos, en el domicilio familiar
Esta cercanía al Museo de
Bellas Artes supuso una atracción para este pequeño artista, que cada vez que
podía se escapaba a las salas donde estaban colgados los lienzos de los grandes
maestros de la pintura, para reproducir con lápiz y papel sus obras. Advirtiendo
un catedrático de arte la destreza de Manuel, influyó para que asistiera a
recibir formación académica en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios de
Sevilla; en 1890 obtuvo un premio en la sección de “trozos y cabezas”,
finalizando sus estudios entre 1893 a 1894. De seguida instala un taller en la
Plaza de Jáuregui de Sevilla, dónde se dedicó a tareas de restauración y
decoración.
Uno de los exámenes realizados en su etapa en la Escuela de Artes y Oficios
Una de
sus especialidades fue la pintura decorativa de edificios. Casa de Dña Consuelo
Gutiérrez. Utrera. Sevilla
Del matrimonio nacen seis hijos varones: Francisco (1899), Manuel (1903),
Antonio (1905), Tomás (1906), Julio y Enrique (1909), éstos últimos gemelos.
Salvo Francisco, que colaboró con su padre en la faceta pictórica, los demás
hijos cursaron estudios superiores: Contabilidad, Ingeniero Industrial,
farmacéutico y los gemelos, veterinarios. Ya casado y con la prole en aumento,
trabajó en colaboración con Francisco Escamilla Rodriguez y un pintor de origen
italiano afincado en Utrera llamado Antonio Cavallini. A esta época pertenece la
decoración de una casa señorial del pueblo, que habitara Dña. Consuelo
Gutiérrez (+).
Manuel
Cañas en su faceta de propietario, en su finca de Puyón.
Mediada la segunda década del siglo XX, Sevilla capital vivía la vorágine de los
preparativos de la Exposición Iberoamericana que tendría lugar finalmente en
1929. Ello supuso la construcción de muchísimos edificios y pabellones, bajo la
dirección del recordado arquitecto D. Aníbal González, proyecto que precisó la
contratación de los más diversos artistas, que en lo tocante a la pintura fue la
decoración y la cerámica, trabajo muy rentable en aquellos momentos por la gran
demanda de producción. Hacia 1918 son requeridos sus primeros trabajos,
apareciendo una nueva faceta para Manuel Cañas: la cerámica. Las obras de
azulejería que hemos podido conocer fueron firmadas en la Fábrica de Cerámica
Los Remedios, propiedad del industrial Julio Laffitte Castro. Uno de los
trabajos más importantes en cerámica fueron los paneles de azulejos del Pabellón
Real, sito en la Plaza de América, consistiendo en un panel con el escudo de
Castilla, flanqueado por pilastras figuradas sosteniendo los escudos de la casa
de Borbón y del Reino de León, y en la cenefa superior los escudos de las
ciudades castellanas.
El
retablo del Santísimo Cristo del Amor en la iglesia del Salvador de Sevilla, es
su obra más emblemática,
En esos años también pintaba en aquella fábrica otro pintor ceramista, Enrique
Mármol Rodrigo, con quién debió trabar buena amistad y colaboración pues a parte
de firmar en solitario, llegaron a ejecutar algunos retablos cerámicos juntos,
siendo el mayor exponente el del Santísimo Cristo del Amor en la fachada de la
iglesia del Divino Salvador, en la calle Villegas (1930), e incluso llegaron a
firma obras superponiendo sus iniciales E.M. y M.C.
En la pintura decorativa podemos destacar los paramentos del Hotel Alfonso XIII.
Manuel Cañas muere en Utrera el 11 de marzo de 1954, a los 84 años de edad, a
consecuencia de una bronconeumonía complicada, siendo enterrado en el panteón
familiar del Cementerio de San Fernando, en Sevilla.
Alberto
Cañas Pérez, nieto de Manuel Cañas, ante uno de los retablos cerámicos en los
que intervino su abuelo, Otras obras catalogadas de Manuel Cañas no citadas anteriormente:
Decoración de la Casa Mauri de la calle Castellar. |
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Fuente:
(1) Datos biográficos y de su obra aportados por su nieto,
Alberto Cañas Pérez, hijo de Julio Cañas Trujillo, a nuestro colaborador Martín
Carlos Palomo García. Diciembre 2010 |
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Correo de la página: retabloceramico@gmail.com |
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