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Nació en Sevilla el 12 de
diciembre de 1902, en la calle Molino (barrio de la calle Feria), hijo de
Antonio Kiernan Kiernan y de Felisa Flores, en el seno de una familia de
ascendencia holandesa que se había afincado en Sevilla a raíz de sus trabajos en
la draga del Guadalquivir. Fue el mayor de seis hermanos, y se bautizó en la
iglesia parroquial de Omnium Sanctorum. Sobre la forma correcta de escribir su
apellido, su sobrino Alberto Kiernan Kiernan nos informa que es acabado en “n”,
aunque artísticamente el artista se decantara por utilizarlo acabado en “m”.
Aprende cerámica con su tío Manuel Rodríguez y Pérez de Tudela en su Fábrica de Santa Ana, en calle Antillano Campos 9, donde ingresa a los diez años. Paralelamente asiste a las clases de dibujo de la Escuela de Artes y Oficios, siendo gran admirador de ceramistas como su tío y maestro, de Daniel Zuloaga, Manuel Arellano y Enrique Orce. Fue hombre metódico y ordenado, de carácter fuerte, y además de su pasión por la cerámica, tenía gran amor por la Naturaleza, la protección de animales y plantas. Gustaba del buen vino y de la música, tocando el violín por afición. Físicamente era de estatura media, con gafas y fumador empedernido. En 1926, al fallecer su tío, continua su actividad en la Fábrica Santa Ana, en unión del alfarero Sebastián Ruiz Jurado y del ceramista Antonio Martín Bermudo "Campitos". En estos primeros años, para significar la continuidad de la obra de su tío firma "A. Kiernam Flores, sucesor de M. Rodríguez Tudela". Poco más tarde firmaría uniendo la A y la K , firma que le copiaría su compañero Antonio Hornillo uniendo igual la A y la H.
El 12 de junio de 1930 casó con
Dña. Antonia García Corrales en la Parroquia de San Gil, la cual le
sobreviviría. Ella había sido empleada de la sección de relieve de Mensaque
Rodríguez y Cía. No tuvieron hijos, pero vivía con ellos, una sobrina de la
mujer, Juana García Gómez.
Una nueva etapa se inicia en 1939, cuando en unión de D. Eduardo y D. Enrique Rodríguez Díaz ‑ propietarios de un bazar de loza y cerámica en la calle Cuna llamado La Cartuja por tener un depósito de la fábrica de Pickman‑ toman el traspaso de la Fábrica de Cerámica de D. Manuel Montero Asquith en calle San Jorge, 31, en pleno corazón artístico del barrio de Triana. Kiernam era conocido por los hermanos Rodríguez Díaz ya que les hacía trabajos por encargo. Así nace la firma Cerámica Santa Ana, Rodríguez Díaz y Hno., en la que éstos aportaban el capital y Kiernam la dirección artística, la formulación de los colores, la técnica y el nombre, aunque éste último llegó a formar sociedad e incluso vivía en la primera planta del inmueble. En el libro de matrícula del personal figura como fecha de su alta en la empresa el 1 de Enero de 1940.
En esta época inventa el horno de sobrecaja, y comienza a recibir un sinfín de aprendices que luego trabajarían en
la fábrica, como Facundo Peláez, Antonio Martínez Adorna, Manuel Soto Carretero,
Juan Sánchez Cueto, etc. En cualquier caso, Kiernam no era muy proclive a
derrochar enseñanzas y sí a comunicar maestría en el oficio, según me informaron
algunos de los anteriormente citados. Obtuvo diversos premios, como el primer
premio, diploma y medalla de la I Exposición Internacional de Artesanía de
Madrid (1953), y Diploma de honor en la Exposición Provincial de Artesanos
(Sevilla, 1968).
Con fecha 1 de octubre de 1949 ingresó como hermano de la popular cofradía trianera de La Estrella, en cuya Junta de Gobierno ocupó el cargo de Consiliario (1963-1965) (Boletín de las Cofradías de Sevilla, 1963). Esta Hermandad le tributaría homenaje el 25 de marzo de 1973, por su trayectoria artística y por haber sido el mejor ceramista que plasmara a la Virgen de la Estrella. Gozó de gran prestigio profesional, y podemos considerarlo uno de los mejores retablistas de cerámica religiosa de mediados del siglo XX. Incluso ante tal cantidad de encargos, le tenían que ayudar sus compañeros y él retocaba las obras y las firmaba. La técnica que usaba era al agua y al aguarrás para retoques. En los años cincuenta ejecutó numerosas copias de lienzos famosos (Velázquez, Zurbarán, El Greco), muchos exportados a Europa y América y algunos que se encuentran en Cerámica Santa Ana.
Antonio Kiernam falleció el 8 de
Abril de 1976 a los 74 años de edad.
Gracias a la amabilidad de los
actuales propietarios de Cerámica Santa Ana, podemos visionar unas imágenes
grabadas en 1948 en el interior de la fábrica en formato de 35 mm, que se han
pasado a formato digital. |
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Fuente: Recopilado por Martín
Carlos Palomo García, ceramófilo de Sevilla a partir de: |
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Correo de la página: retabloceramico@gmail.com |
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