Presentación   Glosario   Textos   Autores   Índices   Noticias   Colaborar   S O S   Otros   Mapa Web  
.
 

LA ICONOGRAFÍA DE LOS SANTOS EN LOS RETABLOS CERÁMICOS

Alfredo García Portillo

 
SAN BLAS

Nombrado obispo de Sebaste, por su ejemplaridad, se vio obligado a huir por la persecución que contra los cristianos decretó Diocleciano. Vivió como eremita en una cueva a la que acudían numerosos animales a estar junto a él. En una ocasión unos cazadores descubrieron su cueva y fue obligado a ir a presencia del gobernador. Por el camino Blas obró algunos milagros. San Blas cuya fe era inquebrantable se negó a adorar a los ídolos siendo azotado y enviado a la cárcel. Al transcurrir el tiempo fue llamado de nuevo por el emperador y éste al no obtener de él sus pretensiones, ordenó que fuese colgado de un árbol y su cuerpo desgarrado con peines de hierro. Al cabo del tiempo nuevamente fue interpelado por el gobernador intentando obtener del santo la adoración a los dioses. Como quiera que éste nuevamente se negó, ordenó que se le cortase la cabeza.

San Blas, patrón de Aracena, es invocado contra los males de garganta, ello se debe a uno de los milagros que obró el santo. Concretamente cuando se dirigía hacia la residencia del gobernador escoltado por los cazadores, una madre llegó a su presencia con un niño que no podía respirar y que se ahogaba inexorablemente con una espina clavada en la garganta. San Blas lo curó imponiéndole sus manos y orando. De ahí se deriva la costumbre extendida en algunos pueblos de las gargantillas bendecidas, éstas son unas cintas de colores con la imagen del santo que se anudan al cuello. Se pretende con ello evitar la ausencia de afecciones de garganta.

En la figura 0747 (VER), que se encuentra en la localidad de Jerez de la Frontera, encontramos a San Blas con dos de sus atributos iconográficos más habituales: El báculo y la vestimenta de obispo, al fondo el campo y matorrales significando el lugar donde permaneció oculto como ermitaño.

Otros atributos iconográficos del santo son el peine de cardar (instrumento de su martirio), un cerdo (con el que obró otro milagro), un animal salvaje (recuerdo de su estancia en la cueva), unas velas (que le llevaron cuando estuvo en la cárcel) y un niño (que simboliza al que curó).

Se le tenía como protector de los cardadores de lana, médicos, músicos de instrumentos de viento, pastores y agricultores.

Alfredo García Portillo. Junio 2008