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Natural de Andújar en Jaén, nació en 1522, desde pequeño mostró
inclinación por ser religioso y una gran devoción por la Virgen de
la Cabeza. En su temprana juventud pidió ser admitido como religioso
trinitario en el convento que los trinitarios calzados tenían en su
pueblo. Después de realizar estudios teológicos, fue ordenado
sacerdote.

Predicó además de en Andújar, en Ronda, Jaén y Úbeda, alcanzando
fama en sus disertaciones. Hacia 1560 y por una petición de los
obispos de Guadix y Almería a los trinitarios para que estos
instruyesen en la fe cristiana a los moriscos, se ofrece
conjuntamente con el padre Pedro de San Martín, que murió sin poder
comenzar su misión.
Marcos Criado, marchó a las Alpujarras, que sería la zona donde
desarrollaría su labor, estando primero en Guadix, allí dio gran
consuelo a los necesitados y comenzó a anunciar el Evangelio a los
moriscos, estos primero le amenazaron y después le golpearon en
varias ocasiones (primero en La Peza y luego en la sierra de
Filabres), aunque él no cejó en su empeño. Solicitó una entrevista
con el líder de los moriscos de nombre Abencotha, para solicitar un
cambio en su actitud hacia los cristianos, éste respondió atándolo a
un caballo y arrastrándolo hasta darlo por muerto.
La publicación del “Edicto del Primero de Mayo” tiene un efecto
contrario al esperado y los moriscos atacan a la población
cristiana, más tarde comenzaría el levantamiento de las Alpujarras
(25 de diciembre de 1568), que ocasionará numerosos muertos en los
pueblos de la zona a manos de los moriscos. En este marco se sigue
desarrollando la labor de apostolado del trinitario.
El 25 de septiembre de 1569, murió como consecuencia de diversos
suplicios que padeció desde el día 22 del mismo mes, en la localidad
granadina de La Peza.
Su actividad en las Alpujarras le sirvió para ser conocido con el
nombre de “Apóstol de las Alpujarras”.
La pieza cerámica 0263
(VER), situada
en la fachada del sevillano santuario de María Auxiliadora, muestra
al santo en pie, vistiendo el hábito trinitario y con un cuchillo
clavado en el pecho. La mano derecha del santo lleva un corazón con
las siglas JHS. Esta representación obedece a la forma en la que el
Beato Marcos Criado alcanzó la muerte: estando celebrando la santa
misa en La Peza, los moriscos entraron a buscarle y lo llevaron a un
bosque donde fue impelido a renunciar a su fe, cosa que no hizo. Fue
colgado de un árbol y tenido en esa posición toda la noche, al ver
que continuaba con vida lo lapidaron y pensaron que había muerto, al
ver el día 25 que continuaba con vida, le abrieron el pecho con un
cuchillo y le procedieron a extraerle el corazón, sobre el que
aparecieron escritas las letras JHS con gran resplandor.
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