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LA ICONOGRAFÍA DE LOS SANTOS EN LOS RETABLOS CERÁMICOS

Alfredo García Portillo

 
SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Miguel es el arcángel guerrero, el jefe de las milicias celestiales, al grito de ¡Quién como Dios!, que en realidad es su nombre, se precipita, capitaneando las huestes angélicas contra los ángeles rebeldes a quienes envía al abismo. Es el defensor de la iglesia romana, el custos ecclesiae romanae y en el Apocalipsis, aparece como el defensor de la mujer que acaba de parir y que simbolizan a la Virgen y a la Iglesia, contra el dragón de siete cabezas.

Lo encontramos también en el libro de Josué: “Sucedió que estando Josué cerca de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre plantado frente a él con una espada desnuda en la mano. Josué se adelantó hacia él y le dijo: «¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?» Respondió: «No, sino que soy el jefe del ejército de Yahveh. He venido ahora.» Cayó Josué rostro en tierra, le adoró y dijo: «¿Qué dice mi Señor a su siervo?» El jefe del ejército de Yahveh respondió a Josué: «Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar en que estás es sagrado.» Así lo hizo Josué.” (Josué 5, 13-15).

También a la muerte de Moisés, el diablo reclama su cuerpo y el arcángel lucha con gran furia contra Lucifer, venciéndole.

Es también psicopompo, pues el día del juicio conducirá a las almas de los difuntos y realizará el pesaje de las mismas, de las obras buenas y de las malas.

Actualmente, el Judaísmo invoca a San Miguel como amparador de sus sinagogas.

En el Oriente helenizado se le consagraron los primeros santuarios.

Las representaciones cerámicas de las piezas 0787 (VER), de la ciudad de Carmona en Sevilla y la 1065 (VER), de Villanueva del Ariscal, felizmente restaurada virtualmente por Pedro de Seras Ledesma, nos muestran al arcángel en pie, vistiendo coraza, faldellín y capa. Lleva además un casco de caballero y el bastón o larga vara de los ostiarios, utilizado por aquellos que tenían a su cargo la custodia de algún lugar sagrado. En su mano izquierda un escudo, sobre el que se leen las iniciales latinas de que proclaman el lema de San Miguel.

Alfredo García Portillo. Septiembre 2008.