|
En
la vorágine cartelística que nos asalta en cuaresma, destaca este
año el cartel editado por la corporación del Martes Santo malagueño,
con sede en la Iglesia de San Julián.
En este cartel, idea y diseño del fotógrafo Ricardo Ballesteros, se
ha realizado una composición en la que se simula un mosaico, a
partir de la orla del retablo de la Virgen de las Penas (véase
pieza 449), sito en la calle San Agustín, y obra
del ceramista Pablo Romero, al que se le cambia la imagen mariana, y
se sustituye por una instantánea de un primer plano del Crucificado
de la Agonía, titular cristífero de la Corporación.
Aunque la idea no es novedosa, hay que reconocer que es poco común y
se intuye que puede abrir una nueva perspectiva en este saturado
mundo de la cartelística cofrade. Tendríamos que remontarnos al año
2000 para encontrarnos con otro cartel basado en un retablo
cerámico, esta vez fidedigno del original, en concreto, el de la
Virgen Mediadora de la Salvación, (véase
pieza 561), obra en este caso del hispalense
Patricio Zabala.
El cartel de las Penas ha tenido mucha aceptación en los círculos
cofrades. Destaca en él el juego de cromatismos en rojos (orla y
sangre del cuello y torso) dorados (orla y potencias) y celestes
(cielo y letras, tanto del titulus como de la hermandad).
Eso sí, en la imagen del Señor se abusa tal vez de ciertos brillos
en la clavícula, hombros y pómulo, hecho que se supone intencionado,
conocida la profesionalidad y maestría del fotógrafo.
No obstante, el contraste entre la imagen original del retablo
cerámico (la Virgen de las Penas) y la de la composición (el
Crucificado de la Agonía), provoca en esta segunda una sensación de
ahogo en relación con la orla, al ser un primer plano demasiado
cercano, aunque se cuida la presencia, por otra parte mínima del
cipies y el patibulum.
Otra curiosidad es la propia rotulación del cartel, ya que la
hermandad apuesta por su nombre popular 'Las Penas', que puede
llamar a error a aquellas personas menos cercanas al mundo cofrade y
a los visitantes en general, ya que puede entenderse por la
advocación cristífera, que coincide curiosamente con otra imagen que
se procesiona el Miércoles Santo por la Hermandad Salesiana.
O sea, que las Penas se anuncia con el Cristo de la Agonía,
portentosa obra del hispalense Buiza, aunque no se haga referencia a
su nombre en el cartel.
Asimismo, es reseñable cómo se transmuta el logotipo de Unicaja
(patrocinador de la edición), cambiando su típico verde por el mismo
celeste del resto de letras de la obra, licencia que seguro sabrá
comprender la entidad financiera, pese a ser estricta en estos
temas.
Texto y fotografía:
José Manuel Leiva Pérez. |