|
MÁLAGA. PROTAGONISMO CERÁMICO EN LA FACHADA
DE LA NUEVA CASA DE
HERMANDAD DE LA SALUD

24-12-2009. En la
mañana del domingo 20 de diciembre, tuvo lugar la
bendición-inauguración de la nueva casa hermandad de la Hermandad de
Ntro. Padre Jesús de la Esperanza en su Gran Amor y María Santísima
de la Salud, sita en la calle Trinidad del barrio del mismo nombre.
Pese a la fría mañana, un nutrido grupo de cofrades nos congregamos
en tan histórico momento para esta joven corporación del Domingo de
Ramos, que está celebrando en la actualidad sus tres décadas de
existencia.

El edificio, de corte
sencillo pero a la vez elegante, consta de dos alturas, estando
centrado por una gran puerta adaptada para el paso de sus tronos
procesionales. Sobre ella se habilita una amplia balconada y a ambos
lados de la misma se configuran sendas claraboyas, así como dos
arcos de medio punto que cobijan una pequeña puerta de acceso y un
retablo cerámico de la imagen mariana cotitular, respectivamente.

La citada puerta está
enmarcada de manera monumental por un exorno en el que se combina la
piedra de mármol y los azulejos. Así, sobre la misma aparece un
rótulo cerámico con el nombre de la Hermandad, a base de una gran
cenefa con decoración vegetal de dorados sobre fondos azules,
realizado en los prestigiosos talleres de José Antonio Molina de la
localidad de Osuna, escoltado por dos ánforas que insisten en la
verticalidad de la propuesta. Este taller demuestra un gran cuidado
en el acabado en su obra, configurando un aspecto notable a todo el
conjunto, pudiendo afirmarse que estamos ante uno de los edificios
malacitanos donde mejor se combina el arte suntuario cerámico,
logrando un resultado ciertamente notable y digno de elogio.

Junto al trabajo de
los hornos ursaonenses, aparece la propuesta malagueña del prolífico
Pablo Romero Boldt con un bello mosaico de la Virgen de la Salud a
tamaño real ataviada de Reina. El mosaico, de forma rectangular,
tiene un tamaño de 105x150 cm y aparece con una fina bordadura en
mármol que proporciona un efecto de trampantojo con arco de medio
punto y una repisa inferior con un remate invertido para la
colocación de flores por parte de los devotos. Además, la cerámica
está iluminada por dos faroles en forja.

El colorido de los
azulejos de Pablo Romero es ciertamente notable ya que en él se
combinan el fondo de intenso azul celestial de un atardeceder
trinitario con el rojo del manto procesional (que fue estreno la
pasada Semana Santa) y los dorados metálicos de la presea con tonos,
casi anaranjados, de los bordados que parecen salir del azulejo en
una virtuosa sensación de profundidad y relieve.

El bello rostro de la
Señora que tallara Álvarez Duarte está magistralmente logrado,
captando su ensimismada mirada y su tonalidad anacarada de piel, a
lo que se le une la sensación textil que proporcionan las
inmaculadas blondas y la gravidez del pañuelo que pende de su mano
derecha, que junto a los rosarios y al fajín militar en tonos rosas
proporcionan un conjunto de gran calidad que aporta un valor añadido
a la ya amplia nómina de piezas cerámicas en el barrio de la
Trinidad.

Incluso el ceramista
ha sabido diferenciar las distintas técnicas en bordado que difieren
entre el manto y la saya, con una estrella en su parte superior y la
fuente de la salud que aparece cortada en la parte baja, a la altura
de la tradicional firma del ceramista.

Destacar, asimismo,
que el manto aparece graciosamente prolongado con la decoración
exterior del mosaico en un efecto visual ciertamente conseguido en
el que el rojo se torna en azul cobalto, volviéndose a recoger en la
parte superior del zócalo con la leyenda Salud de los Enfermos,
Ruega por nosotros.

Nota: En el reportaje
fotográfico podemos ver fotos de las distintas fases de la obra así
como de la bendición del domingo 20 de diciembre.
José Manuel Leiva
Pérez
www.retabloceramico.net
|